Pero lo siguiente, eso sí le causaría cierta molestia a Sarah, pero ella no estaba en condiciones de quejarse, sin embargo, Dmitry se sintió obligado a avisarle, no quería lastimarla.
—Relájate—le dijo mientras jugueteaba con su ano, con el plug anal que llevaba en la mano, aunque su secretaria le había llevado uno interactivo, uno que tenía pelo aparentando ser la cola de un zorro blanco, aunque a Dmitry le causó cierta gracia, pues eso penaba de su esposa, que era una zorra, pero no de una ma