Un par de horas después Dmitry se trasladó solo a las oficinas de la compañía que siempre luchaba contra la suya en el mercado. Las conversaciones cesaron cuando Dmitry apareció con un traje oscuro y una mirada aún más sombría. Todas las cabezas giraron hacia él, alargando el cuello curiosos por saber que estaba haciendo ahí el dueño de la competencia.
A Dmitry siempre había deseado causar ese tipo de impacto al entrar a un lugar, pero no pudo disfrutar de la experiencia porque sus pensamientos