Al cabo de una hora llamaron a la puerta, Alek había salido para tratar algunos asuntos importantes según él, pero Sarah intuyo que tal vez había quedado de verse con esa tal Carinna, pero no lo culpaba, la chica era bella y el hecho de que fueran amigos y la estuviera ayudando con sus planes no implicaba que tenía estar con ella siempre.
—Una visita, señora—anuncio Emile aproximandose a ella para entregarle una tarjeta de presentación. A Sarah le brinco el corazón al pensar que tal vez sería s