No volví a dirigir la vista hacia donde se encontraba el rey, su mirada se percibía pesada y fría, preferí, por mi bien mental tratar de fingir que había algo más interesante afuera y solo de esa manera pude ir al balcón, donde esa mirada azul no podía observarme. Jane no volvió al salón el resto la noche, estaba herida y la entendía, por esa razón trate de dominar mis deseos y solo lo logre gracias a la ayuda de Lady Shwarz quien interpreto mi soledad como una declaración de la culpa que me ca