Ethan y Emily encontraron una mesa en la parte trasera del café donde había un montón de plantas de enredadera en las paredes, bombillos de color amarillo colgaban a una distancia medida que hacía que todo luciera muy bien proporcionado y cómodo, un lugar cálido y bastante acogedor para compartir una bebida con alguien que te agradara.
El mesero se acercó a la mesa y les entregó la carta luego de saludarles cordialmente para después retirarse.
— ¿Qué te gustaría tomar? — preguntó Ethan mirando