Marcus apretó su mandíbula al mirar donde se encontraba, estaba atado de pies y manos sobre una silla dentro de un pestilente sitio, donde se podía apreciar el desagradable olor a humedad. Las paredes estaban llenas de moho y Serkin lo miraba casi burlesco desde las sombras. Está preocupado, y no era por él, necesitaba saber donde estaba su hijo y si en verdad Catherine estaba muerta, la idea de que así fuera lo desgarraba por dentro, aunque no podía confiarse por completo, ella estaba bien, se