-Trajiste refuerzos pequeña sabandija. -Catherine aprovechó su pequeña distracción para golpear de nuevo su rostro con su frente. Esta vez Serkin se inclinó hacia atrás soltando un grito de dolor, cuando su nariz empezó a sangrar sin reparo.
No podía perder más tiempo, dio un giro sobre su cuerpo hacia atrás parando justo a lado de su arma, se posicionó en cuclillas y la tomó con una gran sonrisa, percatándose de que tenía el seguro puesto.
-Maldita... -La miró con rabia tapando su nariz, la c