Soltó una mueca de dolor cuando sintió el ligero toque del algodón con alcohol en sus cortadas. En ese momento el doctor entró para revisarla con más precisión.
-Tendremos que hacerte una radiografía para asegurarnos que no haya ninguna fractura o algún otro problema. -Escribió sobre el expediente-. ¿Estás embarazada?
-¡No! -respondió al instante. El doctor la miró incrédulo, sin embargo, no lo mencionó.
-Haremos un examen de rutina, si estás de acuerdo-. Catherine asintió, lo que fuera necesa