Marcus pegó otra vez sobre el volante, el reten en la autopista había sido un problema, y después de una persecución peligrosa logró escapar de los malditos policías, en gran parte gracias a sus amigos, Frank y Victor habían hecho un gran trabajo. Condujo hasta la casa de Erick, juraba en su mente que si había osado en tocar a su esposa se lo haría pagar con creces además de que ya no podía más con él, no le importaba si pertenecía a la DEA, no le importaba nada, solo saber que su esposa estaba