Ambos están fundidos en un beso que remueve cada partícula de su ser, sus pensamientos solo evocan lo profundo de sus deseos. Su alrededor se sumerge en la nada y solo existen ambos. No se percatan de que una figura se acerca a ellos, una que ya conocían, pero esta vez con arma en mano.
Se escuchan las detonaciones alarmando a todos los turistas, que en cuanto escuchan huyen en búsqueda de refugio, pero ahora hay dos jóvenes tirados, a uno jadeando y a otro pidiendo ayuda mientras ella huye.
—¡