14- Sr. y Sra. Goldberg
Ocho horas de vuelo y diez días hospedados en el mismo piso de hotel no son cosas de otro mundo, ¿verdad? Vamos de viaje juntos por cuestiones de trabajo, no por gusto ni decisión propia. Si por mí fuera, estaría muy lejos de él y toda su presencia, porque no soporto estar cerca de él.
Discutir con mi padre y Henry no tenía caso alguno, por lo que no tuve más opción que aceptar a regañadientes y volver a mi apartamento a hacer mis maletas, así como dejarle las indicaciones a mi asistente para q