Samantha miró el interior de la casa de playa con asombro. Era hermosa.
—¿Es tuya? —preguntó mirando a Giovanni que venía detrás de ella con las maletas en mano.
—Pertenece a mis padres.
Notó las fotos familiares ubicadas en diferentes lugares y se acercó a darles un mejor vistazo.
—Las casas que vimos al llegar son de mis tíos. Mientras crecíamos, yo, mis primos y mis hermanos éramos arrastrados hasta aquí durante las vacaciones —explicó Giovanni con una sonrisa—. Mis papás y tíos aun encuentr