Samantha hizo una mueca al ver el número de su padre en la pantalla de su celular. Era la tercera vez que trataba de contactarla ese día.
Desde su último encuentro, su padre había intentado llamarla al menos una vez por día. Al principio lo había ignorado, pero un par de días atrás por fin se había sentido capaz de hablar con él, sin alterarse. Le había dejado claro que no iba a pedirle dinero a Giovanni en su nombre y había colgado tan pronto él comenzó a insistir.
Estaba teniendo una tarde i