Samantha apagó la estufa y se acercó a la repisa para sacar un par de vasos. Estaba de puntillas cuando sintió un par de manos sujetándola por la cintura y sonrió.
—¿Qué harás durante el almuerzo? —preguntó Giovanni antes de tomar los vasos por ella y colocarlos en la encimera.
Se dio la vuelta y lo besó.
—Me reuniré con mi padre. Él me envió un mensaje ayer en la tarde.
Esperaba que él tuviera algo que decir algo al respecto, pero se limitó a asentir con un gesto pensativo.
—Entonces, supongo