68. Sabor a peligro
Isabella se giró con brusquedad, limpiándose las lágrimas. El reflejo en el espejo le devolvió una imagen que detestaba: vulnerable, expuesta, con el maquillaje corrido. Justo lo que juró no volver a ser.
—Debí darme cuenta de que me seguías. ¿Qué pasa, Walter? ¿Ahora eres mi sombra? —Su voz tembló, pero el filo cortante en sus palabras lo camufló.
Él permaneció en el marco de la puerta, su silueta imponente, destacándose contra la luz blanca del baño. Su postura relajada contrastaba con la in