Una sonrisa encantadora.
Alicia despertó desorientada, había dormido más de lo previsto, miro hacia la ventana y todo estaba oscuro, las estrellas brillaban y la luz de la luna se hacía presente mientras alumbraba la habitación, ella se sentó y miro la bella noche que la llena de tanta tranquilidad.
Fue poco después que Luigi entro a la habitación con la cena.
–Buenas noches, preciosa, ¿cómo te sientes?–
–Hola Doctor, me siento bien, solo con mucho dolor en la zona afectada, ¿puedo verme en algún espejo?–
Ella lo miro