Un gran castigo.
Roberto volteo su mirada y quedó impresionado al ver a su amigo ahí, ya se habían despedido en la clínica, ¿acaso se le olvidó algún tratamiento?
—Oye, ¿Qué sucede? ¿Por qué has venido a estas horas? Pudiste haber llamado—
Luigi terminó de bajarse del auto y corrió a conversar con su amigo, lo menos que quería era que Beatriz escuchara y se sintiera mal por el comportamiento de su amado hijo, ella lo tenía en un pedestal y resulta que es un rebelde sin remedio alguno.
—Necesito contarte la r