Complices para la felicidad de ella.
Alicia al escuchar la puerta se bajó corriendo de la cama y no dudó en abrirla, ella sabía muy bien que su amigo estaba ahí como lo prometió, sería una salida muy interesante.
—Hola Daniel, buenos días—
Daniel al ver que su rostro no estaba tan lastimado y que su mirada se enfocó claramente en su sonrisa, se sintió tan feliz, ella era única y el imbécil de Derek se lo estaba perdiendo.
—Buenos días Ali, ¿ya estas lista para esta aventura? —
—Si, ya estoy más que lista—
—Buenos toma mi brazo y s