Cada día con más parentesco hacia el padre.
—Buenas noches Señores, por favor pueden pasar adelante— todo su cansancio desapareció como obra de arte.
Roberto observó al jovencito y era como verse a él mismo a esa edad, él no había tenido ninguna aventura, por lo tanto, todo se lo dejaba a las coincidencias de la vida, Beatriz no tenía cabeza para pensar en infidelidades, ellos seguían siendo uno solo como desde el principio, pero cada día el parecido de Alicia a su padre era más evidente.
Ambos pasaron y se sentaron en el mueble, Alicia