Mundo ficciónIniciar sesiónSe jugaba en su cancha, por lo que la entrenadora les dio media hora para ir a casa y regresar antes de que el colectivo arrancara hacia el pueblo vecino. Como la mayoría Selene se trajo la comida para no tener que volver, por lo que el equipo se sentó en el patio de la escuela para almorzar tranquilas mientras compartían una charla.
Selene sonrió al ver la pulsera hecha mano que le había regalado su novia. Sentada en el vestuario levant