Capítulo La Decisión por tomar
Verónica se acomodó en la mesa de la cocina con una taza de té entre las manos. Era una noche tranquila, la casa en silencio, solo interrumpida por el suave tic-tac del reloj en la pared. Sabía que era el momento adecuado para hablar con Carolina, para darle el espacio que necesitaba sin presiones.
Carolina entró a la cocina con expresión cansada, pero cuando vio a su madre esperándola, supo que esa charla era inevitable.
—Sabía que querías hablar —dijo Caro