72. Deja que yo me encargue
Centré desde ese momento toda mi atención a quién sea que fuese esa chica, me apresuré a subir las escaleras para llegar al casino, aun estando dentro me aseguré de mostrarme tranquila, como si no estuviera buscando a quién bien podría ser la chica que me quiere muerta.
Llamada entrante: Mark
—Dime que tienes buenas noticias.
—Estoy también en el casino, no la veo, Carol, ¿estás segura que la viste?
Me detuve a pensar por un momento, es cierto que muchas veces tengo lagunas mentales y olvi