28. Amenazas vacías
Carol
De cualquier forma, tenía que ser yo la que se mantuviera al margen de esta situación, no podía dejar que ahora también Ximena tuviera un colapso.
—Estaremos bien, tú misma lo has dicho.
—¿Y si algún loco desquiciado llega a matarnos?
—Xime no creo que
—¿Y si se aprovechan de que Mark se ha ido? —pregunta aún más asustada.
—Dudo que
—¡Podríamos morir! —y tras aquel grito obtiene algunas miradas de los médicos.
—¿Podrías bajar la voz? —susurré —ya te dije que nada nos va a pasar.
—Espero q