EL PODER DEL AMOR. 1
Narrador.
Cuando Karim llegó a su aposento allí estaba ella acostada con el rostro pálido y muy sudado por el dolor que pasaba y con la sábana totalmente empapada de sangre.
—¡¿Efraín porque sigue en esta habitación?!— le gritó al doctor de la manada tirando de su propio cabello, y dio la vuelta en círculo cuando la vio totalmente desangrada, había pasado lo mismo que con Fátima se estaba desgarrando por dentro.
—Señor no podemos moverla, — le respondió con voz tris