Una insondable sensación de desesperanza la dominó. Desde que conoció a Lucas, hacía ya un año, su vida no había parado de dar giros bruscos que la dejaban agotada.
No solo descubrió el amor, sino el hecho de que no era un ser humano normal. También supo que tenía familia, que nunca estuvo sola, aunque su pasado estaba lleno de sombras y traumas. Y ahora la acechaba una corporación poderosa que pretendía tomar cada gota de su sangre, un organismo cruel y despiadado que estaba siendo dirigido po