ROSARIO GARCÍA
Daniel y yo pasamos un momento tenso. Quisiera creer que yo me llevé la peor parte, pero que su propia madre actúe de un modo tan irracional se que no debe de ser nada lindo para él.
Tomamos el café en silencio. Ninguno de los dos sabía exactamente que decir, pero tengo claro que nuestra única preocupación ahora es Christian. Realmente valoro que él sea un hombre capaz de defender a su hijo aunque su madre fuera una completa desquiciada. Se que en otras circunstancias proba