ROSARIO GARCÍA
Anhelaba sentirme hermosa y que alguien pudiese reconocerlo. Jamás creí que eso ocurriría trabajando en el restaurante, pero así es como sucedió.
Manuel es alguien que se ha convertido en un cliente habitual y siempre pide ser atendido por mí. Sus propinas son generosas y siempre me las entrega con una hermosa sonrisa y despidiéndose no sin antes decirme algo lindo.
Fue difícil comprender que sus cumplidos eran para mi porque aún sigo enamorada de Ricardo y porque en una