Capítulo 12

—Le pido que se quedé aquí, atenderán a su madre y le avisaremos cualquier eventualidad —espetó la enfermera y volvió a ingresar a la sala.

Desde ese momento pasaron cuarenta minutos hasta que lograron estabilizar a la madre, pero recomendaron que no hubiera nadie en la habitación, y que no podría tener visitas. Kimberley se dispuso a llamar a Francis para avisarle de la novedad.

—Hola mi cielo —respondió el joven desde el otro lado de la línea.

—Hola Fran —musitó la joven entre lágrimas.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP