Kimberley bajó las escaleras de prisa y cuando llegó al piso inferior le envió un mensaje a su hermana para responder el audio que le había enviado. Tomó las llaves del auto del recipiente central de la sala donde las había dejado la noche anterior, y se precipitó hacia el garaje para sacar su auto.
Diez minutos después se encontraba conduciendo en dirección al hospital donde su madre se encontraba internada. La salud de la mujer la tenía muy alterada, había sido una semana intensa, con muchos