CAPÍTULO 24: Matrimonio arreglado.
El sonido insistente de la puerta de la habitación hizo que Raquel por fin se despertara, se estiró un poco y al levantarse a abrir la puerta vio frente a ella a Flor.
—Disculpe que la haya despertado, señorita. Su merienda está lista.
—No te preocupes, no me molestaste, ya debía despertar, porque si duermo demasiado se me complica dormir en las noches... Y por cierto te he dicho que me hables de tú.
Raquel sonrió y salió de la habitación caminando a un costado de Flor que estaba feliz de ten