CAPITULO 23: De regreso a casa.
Sara abrazó fuertemente a Raquel, que estaba a punto de abordar el autobús que la alejaría de aquel lugar donde era pesado vivir. El sol aún no salía y las dos chicas se mantenían abrazadas en la oscuridad.
—¿En verdad tienes que irte?
Preguntó Sara con demasiada tristeza mientras aún abrazaba a Raquel.
—Sí. Es algo que he decidido y creo que será lo mejor.
Sara se apartó ligeramente de Raquel.
—Entiendo, aunque no entiendo por qué optaste en viajar en autobús, un avión es más rápido.
—No te vo