CAPITULO 34: FLORES Y REUNION.
—Siempre pensé en como empezaría esto de tener la oportunidad, pero ahora que estás frente a mí no sé cómo hacerlo.
El mesero se acercó a Raquel con el trago que había pedido minutos antes.
—Disculpe la tardanza señorita.
—No hay problema, gracias.
Samuel rompió su silencio una vez que el mesero se retiró de la mesa y observó a Raquel tomar un pequeño trago de su bebida, a diferencia de la premura del primer trago, Raquel acarició la boca del vaso y sonrió.
—Tienes el tiempo de hablar en lo que