CAPITULO 21: COMENZANDO A SANAR.
Raquel buscaba en uno de sus cajones del tocador blanco, sonrió finalmente al encontrar lo que busca, tomó entre su mano la tijera de metal y dirigió su mirada hacia el espejo enfocándose el su cabello castaño claro y largo.
Los rizos de mi cabello no eran tan definidos como podrían llegar a hacer los rizos normales, a decir verdad parecían más como ondulados, pero más rizados que los ondulados normales, es difícil de explicar, pero lo que sí sabia es que nunca me había causado conflicto mi cab