Mundo ficciónIniciar sesiónAdriel
Mientras me alejo de la playa no puedo dejar de pensarla y sonreír como un niño emocionado con un nuevo juguete ¿De dónde era Steffi? ¿Cómo podía existir una criatura tan perfecta como ella? Tan dulce, tierna, tan madura de mente y espíritu, tan natural y bella. Aún la siento entre mis brazos, su respiración sigue golpeando mi cara provocándome suspiros inevitables que aceleran mi corazón, el calor de sus manos sigue en las mías, aún siento sus labios reco







