Capítulo 152.
La puerta de la habitación, esa que está ligeramente iluminada se abre en ese momento Erick contiene la respiración y sus quijadas se tensan.
Luciana entra dejándole su figura contra luz, esa maravillosa figura que desde el primer momento lo dejó maravillado.
— Erick— dijo ella con un tono cansado y resignada hasta cierto punto— no quiero discutir, me siento agotada.
Inmediatamente después comienza a caminar con paso lento y decidido al baño y recogiéndose el cabello de forma descuidada.
—Nec