El día había sido agitado y lleno de imprevistos, Erick odiaba esta clase de días, le recordaba que podría perder el control en cualquier momento.
— Señor Contreras— El chofer rara vez iniciaba algún tipo de conversación— creo que hay alguien en la entrada de la villa.
Eso llamó la atención de Erick, quien se llenó de rabia al identificar ese cabello rojo fuego iluminado por las luces del auto, ella se encontraba en el suelo.
— Detente, por favor— la rabia que sentía era notable.
El chofer sigu