Para ser honesta, tenía prejuicios contra Carlos. A pesar de ser su nieta legítima, él había decidido darle todo su cariño a una extraña. ¿Qué tenía de especial Ana? ¡No era más que una bastarda de padres desconocidos!
Paula pensaba que Carlos ya había perdido el juicio y no podía distinguir lo correcto de lo incorrecto. Por eso mismo había decidido visitar primero a su hermano Mateo, y si no fuera porque él le pidió que visitara a Carlos, probablemente habría encontrado una excusa para escapars