Bianca sonreía con dulzura, mirando a Ana con ojos llenos de amabilidad.
—Sí, es bastante coincidencia —asintió Ana.
¿Cómo explicar que en algo tan poco común pudieran encontrarse conocidos? Solo podía ser el destino.
Mientras esperaban a que llegara la pareja infiel, Ana publicó un aviso sobre su transmisión en vivo:
[Esta tarde: cazando infieles en directo.]
Con esa simple frase, todos sus seguidores enloquecieron. Además del dinero, lo único a lo que la gente no puede resistirse es al chisme.