Ella hizo un esfuerzo por animarse y rechazó su ayuda:
—No necesitas preocuparte por estas cosas. Lo que debes hacer ahora es recuperarte bien. Le pediré a Mateo y a los demás que le llamen para preguntar.
Gabriel no insistió.
Le ofreció una buena sugerencia:
—Ana es profesional en estos asuntos. Fabiola, podrías consultarle a ella.
Fabiola:
—...Realmente estás atrapado.
En un momento así, y seguía promocionando a Ana.
Gabriel parecía orgulloso de ello, con voz profunda y mirada tierna.
—Caer re