Después del grito de Samuel, toda la sala quedó en silencio.¿Qué acababa de decir?
¿Que Viviana quería divorciarse para irse con un hombre de aquella noche?
Viviana abrió los ojos, incrédula.
—¿Un hombre?
Samuel había sido su primer amor, su único hombre en más de veinte años. ¡Y ahora la acusaba de tener otro! ¡Qué insulto tan grande!
Un sonoro '¡Plaf!' resonó cuando la mejilla de Samuel recibió una bofetada.
El golpe lo dejó aturdido.
Mirando a su esposa, que no paraba de llorar, el pánico se