La actitud de Ana era perfectamente equilibrada. No se mostró ni demasiado humilde ni aduladora por su estatus.Guadalupe y Gonzalo se miraron, encontrando satisfacción en los ojos del otro.
Si Gabriel realmente quería a Ana, no habría problema.
Como padres, lo que más ansiaban era ver a su hijo formar una familia.
Gabriel era su hijo tardío, mimado desde pequeño, con todo lo que pudiera desear.
Pero algo no había salido como esperaban.
Siempre distante, manteniendo una barrera con todos, nunca l