A primera hora de la mañana, Ana fue al hospital después de arreglarse. Sus pequeñas heridas ya estaban cicatrizando, las suturas se habían retirado y las heridas comenzaban a sanar.Gabriel tenía principalmente lesiones externas. Lo más grave estaba en la zona de la cintura y el abdomen. Durante el accidente, un fragmento afilado lo había atravesado. Por suerte, no dañó ningún órgano. Si hubiera sido un poco más profundo, las consecuencias habrían sido fatales.
Cuando Ana llegó a la habitación,