La voz profunda, sin rastro de emoción alguna.
La mirada de Gabriel se posó en el exterior.
Siguiendo su línea de visión, un Maybach negro estaba estacionado no muy lejos de ellos.
La matrícula especial revelaba el elevado estatus de la persona en su interior.
Era el que Mateo solía conducir.
Ana retiró la mirada con indiferencia, sin mostrar interés ni curiosidad sobre por qué estaría allí a esa hora.
Dentro del Maybach.
Paula y Mateo estaban sentados uno junto al otro.
Mariana y Selina ya no e