— ¿A quién quiere conquistar, señor Urquiza?
Cuando sus miradas se encontraron, Ana no pudo descifrar lo que ocultaban aquellos profundos ojos tras los lentes. Le intrigaba saber qué tipo de mujer habría logrado capturar la atención de alguien como él.
— ¿Te interesa saberlo? —contraatacó Gabriel.
Ana sintió un inexplicable vuelco en el corazón y bajó nerviosa la mirada hacia su taza.
— Si prefiere no decirlo, olvidemos mi pregunta.
Gabriel, percibiendo el momento adecuado para detenerse, desvi