¡Qué noche! No pude dormir imaginándome a Lucía en brazos de Adrián.
Soy una soberana estúpida pensando que Adrián me amaba, eso no es amor, se va con la primera que se le ofrece y además es un mentiroso, me dijo con su cara muy lavada que se iba a dormir, que me extrañaba y me quería tener en su cama, pero resulta que ya tenía preparada una cita y nada menos que con mi amiga.
Como le digo a Lucía que el hombre de quien se enamoró es Adrián, no pienso decirle nada, al fin de cuen