CASA DE AMANDA.
Las bendiciones fueron tan grandes que en lugar de tres días, Damián alargó el tiempo de su viaje, fueron cinco días fuera de casa, cinco días que me sirvieron para asistir diariamente a mi entrenamiento, en dos ocasiones me encontré con Adrián, esos encuentros sirvieron para olvidarme un poco de mis dolores, mis problemas, momentos para vivir nuestro amor.
Hoy estoy esperando a Lucía que tiene algo muy importante que contarme.
—Hola amiga, hoy vine con compa