Ares
—Muchas gracias, hombre —le dije a mi hermano, acomodando la caja donde se encontraba el muñeco que esperaba alegrarse a León y por qué no, también pretendía sumar puntos con Nora. Desde que me había dicho que se casaría conmigo, me miraba como si tuviese la peste e intentaba evitarme —. El niño va a estar feliz, hoy lo trasladaron a una habitación normal e incluso le dieron la cena. No sé mucho de medicina, pero creo que esa es buena señal.
—Pues, me alegro mucho, es muy pequeño y cuand