Nora
Me contuve para no salir corriendo de la habitación, aunque no logré evitar temblar al caminar hacia el salón principal.
—¡Qué bueno que la encuentro chef! —Exclamó uno de los ayudantes de cocina y no puede evitar sonreír a pesar del momento que acababa de pasar.
Acababa de llamarme chef. Puse mi mejor cara de póker, mientras que internamente daba saltitos de felicidad.
Qué pensaría si supiese que no era chef realmente y que, en realidad, pasaba mis fines de semana leyendo libros de coc