Nora
Sonreí con dulzura.
—Déjame decirte que no conoces bien a tu hermano si piensas que alguien podría engañarlo de esa forma horrible. Ares, siempre tuvo dudas sobre ella. Así que puedes dejar de protegerlo porque ya no es un niño y sabe perfectamente lo que hace —. Repuse —. Como ya le dije a tu madre, esta suspicacia es justamente la que deseo evitar. Si un día consigo ser la dueña de mi propia empresa de catering o montar un restaurante, espero poder conseguirlo por mis propios medios. P