Mundo ficciónIniciar sesiónAngelina caminó de puntitas para hacer el menor ruido mientras afuera el ladrido de los perros parecía enmascarar un poco los demás sonidos, y se acercó a Adriano poniéndole una mano en la boca. El hombre abrió los ojos e intentó decir algo, pero la chica acercando un dedo a sus labios movió la cabeza negativamente en señal de que no emitiera una sola palabra.
Ella le hizo un gesto para que comprendiera que había gente fuera del Establo y él agudizó el oído.
Angelina acortó la







